La geriatría es una especialidad médica que se ocupa de la prevención, el diagnóstico, el tratamiento y la rehabilitación de las enfermedades y los problemas de salud que afectan a las personas adultas mayores. El objetivo de la geriatría es mejorar la calidad de vida y el bienestar de los ancianos, respetando su autonomía, sus preferencias y sus valores.

La geriatría abarca diferentes aspectos de la salud de los ancianos, como:

  • Enfermedades del adulto mayor
  • Cuidados paliativos en el adulto mayor
  • Signos vitales en un anciano
Qué es la geriatría

Enfermedades del adulto mayor

Las personas adultas mayores pueden sufrir diversas enfermedades crónicas o agudas que afectan a su salud física, mental y social. Algunas de las enfermedades más frecuentes en los ancianos son:

  • Enfermedades cardiovasculares: como la hipertensión arterial, la insuficiencia cardíaca, el infarto de miocardio o el accidente cerebrovascular.
  • Enfermedades respiratorias: como la enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC), el asma, la neumonía o el cáncer de pulmón.
  • Enfermedades endocrinas: como la diabetes mellitus, el hipotiroidismo o el hipertiroidismo.
  • Enfermedades osteoarticulares: como la osteoporosis, la artrosis, la artritis o las fracturas.
  • Enfermedades neurológicas: como la enfermedad de Alzheimer, la enfermedad de Parkinson, la demencia vascular o las neuropatías periféricas.
  • Enfermedades psiquiátricas: como la depresión, la ansiedad, el trastorno bipolar o la esquizofrenia.
  • Enfermedades infecciosas: como la tuberculosis, la hepatitis, el VIH o las infecciones urinarias.
  • Enfermedades neoplásicas: como el cáncer de colon, el cáncer de mama, el cáncer de próstata o el cáncer de piel.

El tratamiento de estas enfermedades requiere un abordaje integral y multidisciplinar que tenga en cuenta las características individuales de cada anciano, sus comorbilidades, sus medicaciones y sus necesidades biopsicosociales.

Cuidados paliativos en el adulto mayor

Los cuidados paliativos son aquellos que se brindan a las personas con enfermedades avanzadas o terminales que no responden a los tratamientos curativos. El objetivo de los cuidados paliativos es aliviar el sufrimiento físico, emocional, social y espiritual de los pacientes y sus familias, así como mejorar su calidad de vida.

Los cuidados paliativos en el adulto mayor se basan en los siguientes principios:

  • Respetar la dignidad y los derechos humanos de los ancianos.
  • Reconocer y valorar sus preferencias, creencias y valores.
  • Fomentar su participación activa en las decisiones sobre su atención.
  • Ofrecer una comunicación empática, honesta y compasiva.
  • Proporcionar un alivio adecuado del dolor y otros síntomas.
  • Prevenir y tratar las complicaciones y las crisis.
  • Brindar un apoyo psicológico, social y espiritual a los pacientes y sus familias.
  • Facilitar una muerte digna y pacífica.

Los cuidados paliativos en el adulto mayor pueden realizarse en diferentes ámbitos, como el domicilio, el hospital, las residencias o los centros de día. Para ello, se requiere un equipo multidisciplinar formado por médicos, enfermeras, psicólogos, trabajadores sociales, voluntarios y otros profesionales.

Signos vitales en un anciano

Los signos vitales son aquellos que reflejan el funcionamiento básico del organismo. Los principales signos vitales son:

  • La temperatura corporal: indica el grado de calor del cuerpo. La temperatura normal varía entre 36 y 37 grados centígrados. La temperatura puede aumentar por infecciones, inflamaciones o alteraciones hormonales. La temperatura puede disminuir por hipotermia, shock o fármacos.
  • El pulso: indica el número de latidos del corazón por minuto. El pulso normal varía entre 60 y 100 latidos por minuto. El pulso puede aumentar por ejercicio, estrés, fiebre, anemia o hipertiroidismo. El pulso puede disminuir por reposo, hipotermia, hipotiroidismo o fármacos.
  • La respiración: indica el número de veces que se inhala y se exhala el aire por minuto. La respiración normal varía entre 12 y 20 respiraciones por minuto. La respiración puede aumentar por ejercicio, ansiedad, dolor, asma o insuficiencia cardíaca. La respiración puede disminuir por relajación, sedación, obstrucción o insuficiencia respiratoria.
  • La presión arterial: indica la fuerza que ejerce la sangre sobre las paredes de las arterias. La presión arterial normal varía entre 120/80 y 140/90 milímetros de mercurio. La presión arterial puede aumentar por estrés, obesidad, tabaquismo, alcoholismo o enfermedad renal. La presión arterial puede disminuir por deshidratación, hemorragia, shock o fármacos.

Los signos vitales en un anciano pueden presentar algunas variaciones respecto a los de un adulto joven, debido al envejecimiento de los órganos y los sistemas. Algunas de estas variaciones son:

  • La temperatura corporal puede ser más baja, debido a una menor producción de calor y una mayor pérdida de calor por la piel.
  • El pulso puede ser más irregular, debido a una mayor incidencia de arritmias cardíacas.
  • La respiración puede ser más superficial y rápida, debido a una menor capacidad pulmonar y una mayor rigidez torácica.
  • La presión arterial puede ser más alta, debido a una mayor resistencia vascular y una menor elasticidad arterial.

La medición de los signos vitales en un anciano es importante para detectar posibles alteraciones o complicaciones de su salud. Para ello, se deben utilizar instrumentos adecuados y seguir unas normas básicas de higiene y seguridad.

Preguntas y respuestas sobre los adultos mayores

A continuación se presentan algunas preguntas y respuestas que se realizan en la web sobre los adultos mayores:

  • ¿Qué es el envejecimiento activo?

El envejecimiento activo es el proceso de optimizar las oportunidades de salud, participación y seguridad de las personas adultas mayores, con el fin de mejorar su calidad de vida y su bienestar. El envejecimiento activo implica mantener una actitud positiva, una alimentación equilibrada, una actividad física regular, una estimulación cognitiva y social, una prevención de riesgos y una atención sanitaria adecuada.

  • ¿Qué es la fragilidad en el adulto mayor?

La fragilidad es un síndrome geriátrico que se caracteriza por una disminución de la reserva funcional y la capacidad de adaptación del organismo ante situaciones de estrés. La fragilidad se manifiesta por una pérdida involuntaria de peso, una debilidad muscular, una fatiga crónica, una lentitud al caminar y una baja actividad física. La fragilidad aumenta el riesgo de caídas, discapacidad, dependencia, hospitalización y mortalidad.

  • ¿Qué es la polifarmacia en el adulto mayor?

La polifarmacia es el uso simultáneo de cinco o más medicamentos por parte de un paciente. La polifarmacia es frecuente en el adulto mayor debido a la presencia de múltiples enfermedades crónicas que requieren tratamiento farmacológico. Sin embargo, la polifarmacia también implica un mayor riesgo de interacciones medicamentosas, efectos adversos, incumplimiento terapéutico y deterioro cognitivo.

  • ¿Qué es la depresión en el adulto mayor?

La depresión es un trastorno del estado de ánimo que se caracteriza por una tristeza persistente, una pérdida de interés o placer por las actividades habituales, una baja autoestima, una alteración del sueño y del apetito, una dificultad para concentrarse y tomar decisiones, una sensación de culpa o inutilidad y unos pensamientos negativos o suicidas. La depresión en el adulto mayor puede estar asociada a factores biológicos (como enfermedades crónicas o cambios hormonales), psicológicos (como duelos o estrés